La reciente muerte por anorexia de las hermanas brasileñas Reston Macan reabre en nuestro país el debate entorno a la anorexia, una enfermedad que se estima que padecen en nuestro país más de 70.000 mujeres entre 14 y 30 años. Otras 350.000 padecen bulimia.
Aunque anorexia y bulimia comparten ciertas características como la depresión y una obsesión compulsiva por estar delgada, se diferencian por la gravedad y la forma en la que se persigue el objetivo. Las anoréxicas hacen lo que sea con tal de no comer, mientras que las bulímicas comen grandes cantidades de comida, después se sienten culpables y se fuerzan a vomitar.
Así lo explicaba la Dra. Muriel Halpern, de la Unidad de Siquiátrica Infanto-Juvenil del Hospital Clínico Universidad de Chile, en declaraciones a Red Clínica: “En el caso de la anorexia, las adolescentes tienen una pérdida considerable de peso -entre un 15% y un 25% de su masa corporal- y un comportamiento irritable o agresivo, con una distorsión significativa sobre la comida y un temor patológico a subir de peso.
Comienzan a saltarse comidas o a dejar de comer, son hiperactivas, hacen mucho ejercicio y tienen alteraciones físicas como la amenorrea, que es la suspensión de la menstruación en sus últimos tres ciclos. En el caso de la bulimia, tienen una impulsividad por comer, pero con sentimiento de culpa, por lo que los atracones de comida van acompañados de la necesidad de purgar, estimulados con laxantes y diuréticos, cambiando notoriamente los patrones de alimentación”.
Según el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, los trastornos como la anorexia o la bulimia se presentan por múltiples factores emocionales y de la personalidad, presiones familiares y por el hecho de vivir inmersos en una cultura en la que hay una excesiva obsesión por la delgadez.
Este último parece ser un punto clave. La publicidad, el cine, la moda y los medios de comunicación nos ofrecen un modelo de mujer extremadamente delgada, delgadez sinónimo de belleza que jóvenes en todo el mundo tratan de alcanzar a cualquier precio.
No obstante, la comunidad internacional parece estar reaccionando frente a esto, aportando su grano de arena en la lucha contra los trastornos alimenticios.
Medidas contra la anorexia
La modelo argentina Valeria Mazza recibió recientemente en Italia un premio por su contribución a la lucha contra la anorexia, en el marco del desfile inaugural de la semana de la moda de Milán; un desfile que tuvo como protagonistas a mujeres que visten una talla 42-44, con el objetivo de promover una conducta de alimentación sana.
Iniciativas como ésta comienzan a desarrollarse, sobretodo en Europa, tratando de hacer frente a una realidad cada vez más alarmante, aunque no exentas de polémica.
En febrero pasado, y por segundo año consecutivo, la organización de la Pasarela Cibeles (máxima cita de la moda en España) exigió a las modelos participantes tener un índice de masa corporal (IMC) superior a 18, con el fin de evitar imágenes de “extrema delgadez” que, en opinión de muchos expertos, fomentan la anorexia en la sociedad.
También en España, se está llevando a cabo una homogenización de las tallas de la ropa, con el fin de promover una imagen saludable y adaptada a la población. Actualmente no existe un criterio que unifique las tallas, por lo que una jovencita puede usar pantalones de una 36 y probarse una 38 y le quede pequeña.
En la London Fashion Week de este año (aunque rechazó descartar a modelos con un IMC menor) también hubo lugar para luchar contra la extrema delagadez. La idea fue de los modistos Antoni y Allisonal que, al presentar su colección hicieron desfilar a modelos "saludables", llevando en sus manos una copa de vino y un paquete de papas fritas.
Hay quienes opinan que todo esto no es más que fuegos de artificio que no ponen solución a un problema que va más allá de la moda. Hay quienes apoyan estas decisiones y echan de menos que en nuestro país se adopten medidas similares. Hay quienes creen que la responsabilidad está en la familia, que debería inculcar a sus hijos hábitos saludables más sanos. Hay quienes creen que los jóvenes necesitan más información al respecto. Hay quienes piensan que la anorexia es una moda y quienes caen en sus redes no son más que jóvenes tratando de llamar la atención.
Sea como sea, la controversia está servida.
Punto Vital Marzo 2007 ©
viernes, 16 de marzo de 2007
miércoles, 7 de marzo de 2007
Salió el sol - Andrea Chicurel
Por fin terminó el invierno y la primavera despierta lentamente para sorprendernos con todo su esplendor. Pasó rápido el tiempo y ni siquiera tuvimos oportunidad de bajar los kilos extra que quedaron de las vacaciones anteriores.
Ahora vendrán los matrimonios y ceremonias de fin de año y nuevamente las vacaciones. Trajes de baño, ropa más ligera, poleritas sin mangas, falditas cortas y apretadas… ¡Qué horror!
¿Qué haremos con el rollito, la celulitis? Urgente: hay que volver al gimnasio, tomar masajes reductores, dieta extrema, pastillas, o quizás una cirugía¿definitiva?, lo que sea pero ¡rápido!
Lamentablemente cualquiera de estas medidas será un parche para el problema actual, porque el año próximo la situación volverá a repetirse si es que no hace un ¡cambio en su estilo vida!
Pero sea optimista, usted puede hacerlo. Aquí le doy algunos datos:
Todos los días necesitamos más de 100 nutrientes: 20 aminoácidos, 12 vitaminas, 10 minerales, 60 oligoelementos, grasas y aceites, carbohidratos simples y complejos, aceites esenciales, fibra, agua. En fin, son muchos. El cuerpo transforma estos nutrientes en más de 10.000 compuestos: pelo, piel, uñas, tejidos, órganos, hormonas, enzimas, neurotransmisores, y todo lonecesario para vivir.
Saque la cuenta qué pasaría si falta alguno de estos nutrientes. ¿Preocupante no? El cuerpo dejaría de producir algunos de estos compuestos o los haría mal.
100 NUTRIENTES →10.000 COMPUESTOS
FALTAN NUTRIENTES→FALTAN COMPUESTOS→EMERGENCIA
Cuando el cuerpo detecta la emergencia, deja de producir lo menos esencial, por eso generalmente el primer síntoma es la falta de energía, y luego deja de crecer el pelo y las uñas y baja el metabolismo ocasionando un aumento de peso.
En esta emergencia, el cuerpo envía la señal al cerebro de “emergencia” indicando cuál es la vitamina que escasea, pero el cerebro interpreta a su modo: Hambre. Así, comienza a buscar comida, ojalá dulce y con grasa.Al comer esas “cosas ricas” que picamos todo el día sin darnos cuenta no le estamos entregando a nuestro cuerpo los nutrientes solicitados. Viene entonces la Ansiedad y así nos pasamos la vida.
Por eso amigos, ¡las Dietas no funcionan!, y a la larga nos van haciendo acumular grasa y enfermarnos. En cambio, es posible tener mejores resultados siguiendo estos prácticos consejos. ¡Póngalos en práctica!
Aprenda a comer sano y equilibrado: la mejor forma de aprender es escuchando su cuerpo.
No siga dietas de revistas que prometen milagros.
No siga dietas de pura fruta, puras verduras: la dieta del plátano, del repollo, de la luna, etc.
No coma según las calorías: 1 cdta de azúcar tiene solo 20 calorías, pero son calorías vacías, en cambio un vaso de leche tiene 100 calorías y le aporta proteínas, calcio, vitaminas y otros nutrientes.
No necesita usar productos diet: son más caros que los normales y no tienen ningún efecto en la baja de peso. Además le entregan sustancias químicas que a su cuerpo le costará eliminar. Aprenda a moderarse y ahorre.
No se salte ninguna comida, ni pase mucho tiempo sin comer (tampoco coma a cada rato).
A la hora de las comidas coma en cantidades suficientes para que no pase hambre al poco rato de haber terminado. No saca nada con almorzar una ensalada y comerse un par de galletitas 2 horas después (esas galletitas le harán engordar)
La fruta se asimila mejor con el estómago vacío. Evite comerla como postre, especialmente si ha consumido carnes o productos animales.
Tome agua: idealmente embotellada, hervida o después de dejarla reposar. El agua potable tiene mucho cloro, que es evaporable.
Consuma + proteínas (en carnes, pescado, legumbres, huevos, lácteos y soya) y menos carbohidratos (masas, bebidas, dulces y caramelos, galletas y mucha fruta / jugos de fruta.)
* Andrea Chicurel Correa es Bioquímica MsC en Nutrición PUC
Ahora vendrán los matrimonios y ceremonias de fin de año y nuevamente las vacaciones. Trajes de baño, ropa más ligera, poleritas sin mangas, falditas cortas y apretadas… ¡Qué horror!
¿Qué haremos con el rollito, la celulitis? Urgente: hay que volver al gimnasio, tomar masajes reductores, dieta extrema, pastillas, o quizás una cirugía¿definitiva?, lo que sea pero ¡rápido!
Lamentablemente cualquiera de estas medidas será un parche para el problema actual, porque el año próximo la situación volverá a repetirse si es que no hace un ¡cambio en su estilo vida!
Pero sea optimista, usted puede hacerlo. Aquí le doy algunos datos:
Todos los días necesitamos más de 100 nutrientes: 20 aminoácidos, 12 vitaminas, 10 minerales, 60 oligoelementos, grasas y aceites, carbohidratos simples y complejos, aceites esenciales, fibra, agua. En fin, son muchos. El cuerpo transforma estos nutrientes en más de 10.000 compuestos: pelo, piel, uñas, tejidos, órganos, hormonas, enzimas, neurotransmisores, y todo lonecesario para vivir.
Saque la cuenta qué pasaría si falta alguno de estos nutrientes. ¿Preocupante no? El cuerpo dejaría de producir algunos de estos compuestos o los haría mal.
100 NUTRIENTES →10.000 COMPUESTOS
FALTAN NUTRIENTES→FALTAN COMPUESTOS→EMERGENCIA
Cuando el cuerpo detecta la emergencia, deja de producir lo menos esencial, por eso generalmente el primer síntoma es la falta de energía, y luego deja de crecer el pelo y las uñas y baja el metabolismo ocasionando un aumento de peso.
En esta emergencia, el cuerpo envía la señal al cerebro de “emergencia” indicando cuál es la vitamina que escasea, pero el cerebro interpreta a su modo: Hambre. Así, comienza a buscar comida, ojalá dulce y con grasa.Al comer esas “cosas ricas” que picamos todo el día sin darnos cuenta no le estamos entregando a nuestro cuerpo los nutrientes solicitados. Viene entonces la Ansiedad y así nos pasamos la vida.
Por eso amigos, ¡las Dietas no funcionan!, y a la larga nos van haciendo acumular grasa y enfermarnos. En cambio, es posible tener mejores resultados siguiendo estos prácticos consejos. ¡Póngalos en práctica!
Aprenda a comer sano y equilibrado: la mejor forma de aprender es escuchando su cuerpo.
No siga dietas de revistas que prometen milagros.
No siga dietas de pura fruta, puras verduras: la dieta del plátano, del repollo, de la luna, etc.
No coma según las calorías: 1 cdta de azúcar tiene solo 20 calorías, pero son calorías vacías, en cambio un vaso de leche tiene 100 calorías y le aporta proteínas, calcio, vitaminas y otros nutrientes.
No necesita usar productos diet: son más caros que los normales y no tienen ningún efecto en la baja de peso. Además le entregan sustancias químicas que a su cuerpo le costará eliminar. Aprenda a moderarse y ahorre.
No se salte ninguna comida, ni pase mucho tiempo sin comer (tampoco coma a cada rato).
A la hora de las comidas coma en cantidades suficientes para que no pase hambre al poco rato de haber terminado. No saca nada con almorzar una ensalada y comerse un par de galletitas 2 horas después (esas galletitas le harán engordar)
La fruta se asimila mejor con el estómago vacío. Evite comerla como postre, especialmente si ha consumido carnes o productos animales.
Tome agua: idealmente embotellada, hervida o después de dejarla reposar. El agua potable tiene mucho cloro, que es evaporable.
Consuma + proteínas (en carnes, pescado, legumbres, huevos, lácteos y soya) y menos carbohidratos (masas, bebidas, dulces y caramelos, galletas y mucha fruta / jugos de fruta.)
* Andrea Chicurel Correa es Bioquímica MsC en Nutrición PUC
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Es tiempo de empezar - Karin Yanine
La actividad física me aburre, me da lata, no tengo tiempo, odio los deportes, salgo muy cansado del trabajo, los niños me agotan para salir, y además no tengo dinero para el gimnasio.
Podríamos seguir enumerando las explicaciones que se dan para no hacer ejercicios o algún deporte. Y es que ¿cuántas veces no hemos oído estas frases en la calle, entre nuestros compañeros de trabajo, amigos o familiares? Espero que tú no seas uno de ellos ¿o sí?
De todos modos, siempre es posible comenzar una vida más activa y saludable. Les aseguro que una vez que se da el primer paso en esta dirección, después comenzamos a sentir que la actividad física se transforma en algo necesario para nosotros. ¡Muy necesario! Y lo mejor de todo es que se empieza a disfrutar estar activo. El estado natural del cuerpo nunca ha sido pasivo. ¡Claro que no! Por el contrario, el cuerpo nos pide que lo ejercitemos, que movamos los músculos y demos actividad a nuestros huesos, articulaciones y pulmones. El propio corazón es más saludable cuando está trabajando activamente. Pero, ¿por qué es fundamental hacer ejercicio? Les comento algunas buenas razones para pensar seriamente si estamos haciendo las cosas bien para tener una salud mejor.
En nuestro país la principal causa de muerte son las enfermedades coronarias. ¿Existe algo que ayude a prevenirlas? Por supuesto, el ejercicio físico ayuda a mantener nuestro corazón sano, así como también previene y controla la hipertensión arterial leve y moderada, además de la diabetes en el adulto.
El ejercicio también ayuda a controlar la osteoporosis, especialmente en mujeres mayores de 50 años, que son propensas a sufrir fracturas, inmovilización y pérdida de la capacidad funcional.
A través de la actividad física es también cómo mejor podemos enfrentarla obesidad, que es considerada hoy una verdadera epidemia del mundo desarrollado. En nuestro esta enfermedad aumenta en forma preocupante desde adultos a niños en edad preescolar e incluso se espera que 6 de cada 10 chilenos serán obesos en el 2010. ¡Como para no creerlo!
También el ejercicio físico ayuda a prevenir lesiones lumbares y hernias al disco, reduce la incidencia de accidentes cerebro-vasculares y mejora el descanso nocturno. Como pueden ver, hacer ejercicios no sólo significa mejorar nuestra condición física sino también conseguir un bienestar emocional y psicológico.
Queda claro que somos de las generaciones más sedentarias de la Historia de la Humanidad.
Pero seamos positivos. Hacer ejercicios, llevar una alimentación equilibrada y tener una hidratación básica es la manera más eficaz de cuidar la salud, mejorar el estado físico y prevenir enfermedades.
Todos queremos vivir más y mejor. Entonces, ¿qué esperas? Ponle Vida a tu Salud. En nuestro próximo encuentro, revisaremos algunos consejos útiles para comenzar en este camino de VIDA.
Te espero.
Podríamos seguir enumerando las explicaciones que se dan para no hacer ejercicios o algún deporte. Y es que ¿cuántas veces no hemos oído estas frases en la calle, entre nuestros compañeros de trabajo, amigos o familiares? Espero que tú no seas uno de ellos ¿o sí?
De todos modos, siempre es posible comenzar una vida más activa y saludable. Les aseguro que una vez que se da el primer paso en esta dirección, después comenzamos a sentir que la actividad física se transforma en algo necesario para nosotros. ¡Muy necesario! Y lo mejor de todo es que se empieza a disfrutar estar activo. El estado natural del cuerpo nunca ha sido pasivo. ¡Claro que no! Por el contrario, el cuerpo nos pide que lo ejercitemos, que movamos los músculos y demos actividad a nuestros huesos, articulaciones y pulmones. El propio corazón es más saludable cuando está trabajando activamente. Pero, ¿por qué es fundamental hacer ejercicio? Les comento algunas buenas razones para pensar seriamente si estamos haciendo las cosas bien para tener una salud mejor.
En nuestro país la principal causa de muerte son las enfermedades coronarias. ¿Existe algo que ayude a prevenirlas? Por supuesto, el ejercicio físico ayuda a mantener nuestro corazón sano, así como también previene y controla la hipertensión arterial leve y moderada, además de la diabetes en el adulto.
El ejercicio también ayuda a controlar la osteoporosis, especialmente en mujeres mayores de 50 años, que son propensas a sufrir fracturas, inmovilización y pérdida de la capacidad funcional.
A través de la actividad física es también cómo mejor podemos enfrentarla obesidad, que es considerada hoy una verdadera epidemia del mundo desarrollado. En nuestro esta enfermedad aumenta en forma preocupante desde adultos a niños en edad preescolar e incluso se espera que 6 de cada 10 chilenos serán obesos en el 2010. ¡Como para no creerlo!
También el ejercicio físico ayuda a prevenir lesiones lumbares y hernias al disco, reduce la incidencia de accidentes cerebro-vasculares y mejora el descanso nocturno. Como pueden ver, hacer ejercicios no sólo significa mejorar nuestra condición física sino también conseguir un bienestar emocional y psicológico.
Queda claro que somos de las generaciones más sedentarias de la Historia de la Humanidad.
Pero seamos positivos. Hacer ejercicios, llevar una alimentación equilibrada y tener una hidratación básica es la manera más eficaz de cuidar la salud, mejorar el estado físico y prevenir enfermedades.
Todos queremos vivir más y mejor. Entonces, ¿qué esperas? Ponle Vida a tu Salud. En nuestro próximo encuentro, revisaremos algunos consejos útiles para comenzar en este camino de VIDA.
Te espero.
Karin Yanine
Profesora de Yoga y Defensora de la Salud y la Vida
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