miércoles, 2 de mayo de 2007

Árboles para acabar con la contaminación en Santiago - Nicolás Dormal

La ONG Cultiva (www.cultiva.cl), el Ministerio de Medioambiente y Gerdau Aza dieron inicio a la campaña “Un nuevo aire para Santiago” (www.unnuevoaireparasantiago.cl). Liderada por Cultiva, la iniciativa busca sumar el aporte de mil quinientas empresas que permitan financiar el término de la reforestación del cerro Calán y comenzar a realizar lo mismo en el Cerro Renca. El éxito de la campaña permitirá que para el año 2008 los 12.000 árboles plantados consigan eliminar casi 480 toneladas de polvo en suspensión del aire santiaguino.

Sobre los santiaguinos flota una nube de 47.000 toneladas de polvo, equivalente al 79% del total de material particulado respirable (pm10) en la atmósfera de la capital. Una masa que responsable en gran parte de las más de 130.000 atenciones infantiles de urgencia por causas respiratorias, que tienen lugar cada año entre mayo y agosto.

Esta enorme cantidad de polvo en suspensión es igual a la cantidad de tierra que al año se escurre desde los cerros que rodean Santiago, arrastrada por las lluvias. Este polvo se deposita en las calles y es levantado por los autos en circulación, generando buena parte de la nube tóxica que ya estamos acostumbrados a observar y respirar durante el invierno.

La deforestación de los cerros es la causa de este desastre ecológico. De ahí, que la forma más eficiente de limpiar el aire sea volver a plantar los árboles, arrasados durante décadas de explotación.

Las hojas de los árboles disminuyen a casi cero la velocidad con que las gotas de lluvia impactan el suelo, por lo que su capacidad de erosión prácticamente se elimina. Al no existir este “arrastre” de polvo hacia el valle, obviamente se genera un importante avance en la descontaminación de la capital.

Los estudios indican que un solo árbol, durante un año, es capaz de eliminar de la atmósfera 22,5 kilogramos de polvo en suspensión. Además, fija al suelo otros 7,5 kilogramos de polvo y produce 112 kilogramos de oxígeno anuales. Si aplicamos el estudio sobre una hectárea reforestada, las cifras indican que se captan 9 toneladas de polvo en suspensión, otras 3 toneladas se fijan al suelo y se producen 44,8 toneladas de oxígeno anuales, que claramente van en directo beneficio de la población.

Mediante una campaña similar desarrollada en el año 2006, se recaudaron los fondos que, sumados al significativo aporte de Gerdau Aza, permitieron la reforestación de la mitad del Cerro Calán durante ese año.

Cultiva es una impulso de la Corporación Rudolf Steiner, institución sin fines de lucro, que desde el año 2000 aporta a la descontaminación del aire de Santiago mediante la reforestación de la precordillera y de los cerros de la ciudad, con la participación activa de los jóvenes de la capital. A la fecha han participado en el programa 9.741 jóvenes de diversos colegios de la capital que han reforestado 40 hectáreas con 12.759 árboles y arbustos nativos, en las comunas de Peñalolén, La Reina y Las Condes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tal como estamos de contaminación, deberían seguir la campaña todo el año.

Atte Francisco León